El mensaje de San Judas Tadeo: su carta y su pregunta
Una pregunta en la Última Cena
La noche antes de su Pasión, Jesús dijo a sus discípulos que se manifestaría a ellos. Judas, desconcertado, preguntó: "Señor, ¿por qué te vas a manifestar a nosotros y no al mundo?".
Jesús no le dio un plan ni una estrategia. Le dio una promesa: "Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él" (Juan 14,23).
Es la única vez que Judas habla en los Evangelios, y su pregunta nos dejó a todos esta promesa: Dios no solo nos visita; quiere quedarse a vivir con nosotros.
Su carta, en palabras sencillas
La Carta de Judas tiene apenas un capítulo. Fue escrita para creyentes a quienes algunos estaban apartando de la fe, gente que usaba la gracia de Dios como excusa para vivir mal y que dividía a la comunidad. Judas no se anda con rodeos. Pero en medio de sus advertencias hay palabras de enorme ternura para quienes luchan por mantenerse fieles.
Tres verdades de su carta
Mantente firme en la fe
Judas pide a los creyentes "combatir por la fe" que fue entregada una vez para siempre (Judas 3). No se trata de ganar discusiones, sino de no soltar lo que hemos recibido, sobre todo cuando cuesta.
Permanece en el amor de Dios y sé misericordioso
"Manténganse en el amor de Dios", escribe, mientras esperan la misericordia de nuestro Señor Jesucristo (Judas 20-21). Y pide tener misericordia con los que dudan y rescatar a otros del fuego (Judas 22-23). La fe verdadera se vuelve misericordia con los demás.
Él puede sostenerte
La carta termina con una alabanza a Dios, que es capaz de guardarnos sin caída y de presentarnos ante su gloria llenos de alegría (Judas 24-25). Cuando ya no tenemos fuerzas, no dependemos solo de las nuestras.
Por eso tantos rezan a San Judas en sus horas más oscuras. Su mensaje entero se resume en esto: no te sueltes, permanece en el amor de Dios, y confía en que Él puede sostenerte.